Diagnóstico veloz de Infarto agudo al miocardio

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad cardiovascular (ECV) es la primera causa de mortalidad en el mundo. En el año 2012 llegó a 17,5 millones, aproximadamente 1 de cada 3 muertes. En Chile, el infarto agudo al miocardio (IAM) es la principal causa de muerte, con un total de 5895 fallecidos. En la década del 2000, se priorizó dentro de los objetivos de salud del país la muerte asociada a falla cardíaca. En particular, se propuso reducirla en un 30%. A pesar de haber conseguido una disminución significativa, el objetivo no se ha logrado.

La isquemia cardíaca (diminución del flujo de sangre al corazón) suele manifestarse con signos clínicos repentinos, en el llamado Síndrome Coronario Agudo (SCA), y también puede ocurrir un estado de isquemia cardíaca crónica o silente. En el último caso, los pacientes tienen un elevado riesgo de experimentar una muerte súbita o un IAM, lo que hace que la detección precoz sea muy importante.

Frente a la sospecha de un IAM es fundamental confirmar el diagnóstico lo antes posible, ya que el daño progresa muy rápidamente. La necrosis en el miocardio se inicia a los 20 a 30 minutos del infarto, llegando a comprometer el 75% de la pared del miocardio a las 3 horas y completándola a las 6. Es por esto que confirmar rápidamente el diagnóstico es determinante para salvar la mayor cantidad de miocardio viable. El “gold standard” para el diagnóstico de IAM es el análisis del contenido plasmático de Troponina y Creatina-quinasa. La elevación de estas proteínas indica que se ha producido un IAM, y el declive de estas que ha terminado. Estos marcadores son liberados durante la destrucción de las células del miocardio, y no se elevan ante de 3 a 4 horas de iniciado el infarto. Esto significa que para el momento que es confirmado el IAM, gran parte del tejido ya ha sido comprometido.

Un grupo de científicos de la Universidad de los Andes, liderado por el Dr. Carlos Irarrázabal, ha estudiado un tipo de microvesículas extracelulares (MVECs) llamadas exosomas. Con los estudios realizados se tiene evidencia de que este tipos de MVECs aumenta significativamente en pacientes con SCA, como se ve en la siguiente figura:

 

En particular, la concentración de exosomas a 0-2 hrs post ingreso a urgencia fue 7,2 veces superior en pacientes con SCA vs la de los controles, mientras los niveles de troponina no mostraron cambios. Luego, a las 10-14 hrs del ingreso, la concentración de las MVECs disminuyó significativamente, mientras la concentración de troponina fue invariable, demostrando que los exosomas se liberan antes al plasma que la troponina, como se ve en la figura a continuación:

Esto permitiría contar con una prueba que entregue resultados más rápidos para confirmar el diagnostico de IAM, mejorando el desenlace de un paciente. Más aún, se tiene la hipótesis de que los exosomas son liberados al plasma cuando la célula es expuesta al daño, pero antes de que se produzca la necrosis celular. Si esta hipótesis se cumple, se podría contar con un indicador que permita detectar la isquemia cardíaca incluso antes de que el paciente se de cuenta de que tiene un problema.

En este contexto es que el WIC se une al proyecto, aplicando el conocimiento que se tiene de Data Science para analizar los datos obtenidos de los pacientes y controles, y poder desarrollar algoritmos que, idealmente, permitan crear una herramienta que pueda diagnosticar rápidamente un IAM. De esta manera se podrán salvar y mejorar la calidad de muchas vidas.

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