Proyecto Koreisha: Adulto mayor y sus necesidades de salud

¿Cómo caracterizar a quienes reciben efectivamente el tratamiento de salud que ofrece el país? Es una pregunta relevante de responder en cualquier sistema de salud público que pretenda entregar un servicio que pueda satisfacer a su población. Más aún considerando que todo recurso es limitado en el contexto de salud pública.

Cómo aprovechar al máximo los recursos disponibles para entregar un servicio de salud a toda la población, es un problema complejo de resolver. Hay que considerar que la población objetivo es muy variada, en función de distintos segmentos etáreos, distintas necesidades de salud, etc.

En Chile toma relevancia pensar en el adulto mayor. La OMS define el envejecimiento como el aumento de la proporción de personas mayores de 60 años en una población. No es un secreto que los niveles de envejecimiento en Chile avanzan rápidamente, con proyecciones que apuntan a que cerca de un 20% de nuestra población tendrá más de 60 años en unos 20 años más. A partir de esta situación, resulta de suma importancia generar instancias de investigación y desarrollo en torno a este segmento de la población, los cuales tienden a tener riesgo constante de deterioro de salud.

En el WIC se están desarrollando proyectos de investigación asociados a la salud del adulto mayor. En particular, el proyecto Koreisha pretende caracterizar la cobertura de las necesidades de salud dentro del sistema público, y encontrar relaciones entre los factores que caracterizan esta cobertura y los problemas de salud predominantes en este segmento etáreo, entregando especial énfasis a aquellos pacientes con problemas del dominio de salud cognitivo.

Ante este complejo problema, surge la pregunta: ¿Cómo se caracteriza la cobertura de un sistema de salud?. Una potencial respuesta la entregó Tanahashi en 1978, proponiendo un modelo de cobertura de salud a lo largo de distintos criterios que se cumplen de forma progresiva cuando se le ofrece un servicio de salud a un sector de la población, desde que se analiza si cierta prestación está disponible para su público objetivo, hasta que efectivamente se le entrega una prestación a este público. El modelo ha sido ámpliamente utilizado desde su concepción, y ha sido complementado con nuevos criterios en la actualidad.

Ahora, medir cada uno de estos criterios no es algo directo si lo que se busca es caracterizarlos a través de perfiles presentes en la población, compuestos por distintas variables observables. Una aproximación inicial a este problema corresponde al Análisis de Clases Latentes, en el que se busca representar eventuales clases presentes en una muestra de datos, a través de un modelo compuesto por distintas variables categóricas observables. Esta metodología ha sido aplicado en análisis de fenómenos psicológicos y demográficos, como estudios del temperamento en niños, uso de drogas y alcohol en adolescentes y uso de métodos de reducción de peso en mujeres.

Como primer paso para el proyecto, se espera caracterizar perfiles de pacientes adultos mayores en una muestra seleccionada en el sur de Chile, con el objetivo de recolectar datos que permitan posteriormente descubrir las eventuales clases latentes, presentes en la población. En el futuro, se espera aplicar esta y otras metodologías con el objetivo de descubrir potenciales relaciones entre las distintas variables que conforman los perfiles recolectados, y así aportar información relevante a los pacientes mismos y los especialistas que los atienden.

Publicado en Koreisha.

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